Viva el pasodoble

  • Información del powerpoint

  • Fecha: 21/05/2012
  • Tamaño: 3.96 MB
  • Categoría: Amor y Amistad
  • Autor:
  • Formato: Office Power Point 2007+
Viva el pasodoble

Yo desde aquí me declaro antitaurino, pero este pps no se comprende sin las imágenes que contiene, si asi lo desean, para ver este relato hay que descargar este ppsx

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  • Mari Tere

    Bueno Tomás, un pasodoble a estas horas nos pone contentos para irnos a la cama, lo que me extraña es que seas antitaurino y nos hagas esta presentación, muy bonita voz la de la recordada Rocio Jurado. , felicitaciones y besos

    • TomasMF

      Ponte a leer y dime que has leido, si te gustó o no, es una respuesta que yo le di a un taurino de mi pueblo

      CUENTO
      ANTITAURINO

       

      Soy un toro de lidia, de esos que pasan más o menos cuatro años
      a cuerpo de rey en las maravillosas dehesas que pueblan mi país, conocido en
      determinados ambientes como la piel de toro. Soy tan importante para la cultura
      de mi pueblo, que en muchos lugares su bandera nacional se adorna con mi
      silueta dibujada entre tres líneas horizontales de colores, dos rojas y una
      amarilla.

       

      Soy tan representativo para el resto del mundo que he sido
      elegido como mascota del próximo Euro basket de baloncesto que se celebrará en
      España el próximo verano. Me han bautizado con el nombre de Bravo.

       

       Eso sí, me han puesto una
      camiseta roja de tirantes y una botas de baloncesto. Durante los cuatro años
      que vivo a cuerpo de rey, a veces, me someten a una cosa que se llama la
      tienta, el acoso y el derribo que dicen es para medir mi bravura y mi trapio,
      aunque en definitiva no es más que para cabrearme. También pasé por otra
      experiencia desagradable que es el herrado, pero prefiero no recordarlo. Soy un
      bóvido, como las vacas frisonas o las charolesas, pero mi destino es diferente.

       

      Mientras que a unas las alimentan para producir leche y a las
      otras para producir carne, a mí me crían para matarme. Bueno, a ellas también
      las matarán, pero de forma diferente. Un día, cuando más o menos he cumplido
      los cuatro años, me suben a un camión y me introducen en un espacio no
      demasiado grande. Alguna vez había subido en algo semejante.

       

       Fue cuando era más
      pequeño y me llevaban a las tientas. Algún amigo también lo utilizó para ir de
      una dehesa a otra, y otros, para ir al mismo sitio que las frisonas y las
      charolesas, es decir al matadero.

       

      Entre unas cosas y otras, yo me estreso mucho y, entonces, mi
      sistema endocrino formado entre otras por unas glándulas llamadas hipotálamo,
      hipófisis y adrenales, se ocupa de descargar unas sustancias llamadas hormonas.
      Mi sistema nervioso periférico, le dice cuando me estreso a mi otro sistema
      nervioso, el central, que estoy angustiado, que tengo miedo.

       

       Yo, acostumbrado a vivir
      al aire libre y a hacer lo que me da la gana, de repente me veo encerrado en un
      espacio pequeño, que encima se mueve. Antes, como es lógico, he opuesto mucha
      resistencia, así que todavía estoy más enfadado, además de nervioso. Por esta
      razón he descargado a mi sangre mucho cortisol. Hay un veterinario que cuenta
      que igual somos claustrofóbicos, y que por eso nos estresamos mucho, pero no es
      más que una suposición sin ningún fundamento científico.

       

       Es entonces, como he
      dicho antes, cuando en mi sangre, si me hacen unos análisis, se verá que tengo
      mucho cortisol. Esta es una de las cosas que dicen los estudios del Dr. Illera.
      Al fin y al cabo es la hormona del estrés. Hay otras sustancias que se llaman
      beta endorfinas y otras que se llaman catecolaminas, que también las produce mi
      organismo en estas ocasiones.

       

      De las primeras, las beta endorfinas, que dicen que controlan el
      dolor, en estos casos no produzco muchas, de las segundas, entre las que está
      la adrenalina, genero algo más. Cuando me bajan del camión me llevan a una
      especie de cuadras, creo que las llaman chiqueros, en las que me vuelven a
      encerrar. Si la plaza donde me van a matar es importante igual me tienen allí
      uno o dos días, y quizás me den algo de comida.

       

      Pero si es de esas pequeñas o de esas prefabricadas, lo normal
      es que muera el mismo día de mi llegada. A mi me tocó en una plaza grande, de
      esas que se llenan de gente con sus comidas y sus bebidas, sus peinetas, y sus
      buenos trajes; de esas donde al torero se le pagan muchos millones y los
      espectadores pagan mucho por ver como me lidian y me matan; de esas a las que
      va mucha gente importante, empresarios, futbolistas, políticos, actores,
      músicos, famosos, “famosotes”, incluso a alguna, ha ido el rey de España.

       

       Bueno, también va gente
      más modesta, pero esos se ponen en una zona que llaman tendido de sol o bien
      ocupan las localidades más baratas. A lo que me van a hacer lo llaman arte,
      pero la verdad es que nunca supe, ni sabré por qué, y tampoco me importa
      demasiado. Durante el tiempo que estuve en los chiqueros, vi, que tres de los
      toros que habían salido al ruedo volvían. Uno vino bastante bien, no sangraba,
      ni al parecer le dolía nada. Bueno, sí, le dolía una pata y cojeaba.

       

       Esa es la razón por la
      que había sido devuelto. Me comentó que había pasado un gran susto, que eso que
      había conocido ahí fuera le había estresado mucho. Tenía mucho cortisol en la
      sangre, pero beta endorfinas pocas. Esto se sabe porque le hicieron unos
      análisis de sangre cuando regresó. El siguiente en volver, si que estaba hecho
      polvo el pobre.

       

       Un señor subido en un
      caballo le había clavado varias veces una cosa que llaman puya. La verdad es
      que sangraba bastante, respiraba muy deprisa, y en uno de los lados de su pecho
      se notaba palpitar su corazón muy rápido, demasiado. A este también le hicieron
      unos análisis, pero los resultados eran diferentes. Tenía muy altas las beta
      endorfinas y también las catecolaminas, pero las cifras de cortisol no eran las
      esperadas, si como él decía había sufrido tanto.

       

       Será exagerado el tío,
      pensé para mis adentros. El tercero que volvió estaba más fastidiado que el
      anterior. De su cuerpo manaba mucha más sangre, y de su boca también salía
      algún hilillo rojo. Se movía muy despacio, mugía. Me murmuró, porque no podía
      casi expresarse, que además de los puyazos, le habían puesto banderillas.
      Efectivamente, sobre su lomo sobresalían unas cosas alargadas. Unos señores se
      las fueron retirando y vi que sus puntas eran una especie de arpones.

       

      Al quitarlas salieron unos enormes chorros de sangre. A éste
      también vi que le sacaban sangre para los análisis. Los resultados, según dice
      el veterinario que los hizo, eran parecidos al que habían devuelto antes, pero
      las tasas de cortisol tampoco eran las esperadas. De beta endorfinas también
      andaba sobrado, y de catecolaminas.

       

      Que raro pensé yo, será como dicen los que defienden la
      “fiesta”, que somos unos exagerados, que el sufrimiento que padecemos no es tan
      grande. Dicen además que como tenemos la sangre llena de beta endorfinas, somos
      capaces de neutralizar el dolor, y casi sentir placer.

       

      Estaba yo absorto en estos pensamientos, cuando de repente oí
      mucho alboroto, música y gritos. Me azuzaban para conducirme por un camino
      limitado a ambos lados por tablones y de pronto, sentí un dolor importante en
      mi zona dorsal.

       

      Antes de salir a la plaza también me habían propinado algún
      “garrotazo”. Me habían pinchado y clavado una cosa que llaman divisa. Me sentí
      nervioso, asustado, tenía miedo. Soy un toro, así que los mecanismos de defensa
      psíquica como es pensar en otras cosas o tener conciencia de lo que está
      pasando que ponen en marcha otras especies como los humanos, yo no puedo
      utilizarlos. De repente mi sistema nervioso periférico le ha dicho a mi cerebro
      que les diga a mis glándulas que secreten las hormonas del estrés.

       

       Mi hipotálamo va a
      producir mucho CRF, que le dirá a mi hipófisis que produzca mucha ACTH, que a
      su vez le dirá a mis adrenales que descarguen mucho cortisol. Lo que quiere mi
      organismo es tranquilizarme, volver a la normalidad mi respiración acelerada,
      decirle a mi corazón que deje de latir fuerte. Pero no, es imposible. Acabo de
      salir a un recinto abierto, con un piso de arena fina y me veo rodeado de un
      gran gentío que grita, grita y aplaude. No sé donde estoy, y esto me asusta aún
      más. Mis glándulas descargan más hormonas, mi sangre se inunda de cortisol.
      Bueno, y también de adrenalina, y de noradrenalina, que son catecolaminas.

       

      También estoy descargando algunas beta endorfinas. Me he pegado
      alguna que otra carrerita, embistiendo a un señor que no había visto nunca que
      me llama a gritos y me enseña un trapo. Dicen que es rojo porque a mi me atrae
      mucho ese color. Es mentira, yo sólo veo en blanco y negro, mis ojos no tienen
      células especializadas para distinguir los colores.

       

      Lo cierto es que es rojo para que la sangre que emanará de mis
      heridas, no se note demasiado en el trapo. Os imagináis que fuera
      blanco…Después de unas cuantas embestidas a varios señores con trapos en sus
      manos- derecha o izquierda, según que sean diestros o zurdos-, he notado que me
      quieren llevar hacía una zona determinada.

       

      No lo distingo bien, porque por la posición de mis ojos, mi
      visión lateral es muy limitada. Pero sí, ya lo veo, es un caballo con un señor
      encima. Conozco a este animal porque cuando me han hecho lo que llaman acoso y
      derribo, los señores que querían tirarme al suelo con sus largas lanzas con un
      pincho iban montados en ellos. Mis hormonas del estrés siguen muy altas en mi
      sangre. Mi volumen sanguíneo está intacto todavía.

       

       Ahora, lo que me van a
      hacer es lo que denominan descongestionarme, quitarme fuerza, hacerme más
      lidiable, o como se ha dicho recientemente producirme algo de dolor para que mi
      cuerpo atlético, que es especial y diferente al del resto de las especies,
      descargue en milisegundos unas sustancias milagrosas que me quitarán el dolor.

       

      Las llaman beta endorfinas, las “hormonas del placer” o de la
      “felicidad”. En mi sangre ya hay unas pocas circulando, por la divisa que me
      pusieron y porque mi respiración ya está muy acelerada. Para conseguir eso me
      hacen embestir al caballo, y yo, como soy bravo, voy a por él.

       

      Vaya tontería que acabo de cometer. De repente he sentido un
      dolor enorme. Hay ahí arriba algo que me está haciendo daño. En realidad yo
      creo que es el caballo, así que para defenderme, le embisto con todas mis
      fuerzas. Pero no puedo, no puedo más, esto duele mucho y empiezo a notar cierta
      debilidad en mis patas y la sangre empieza a manar en la zona donde se

      localizan mis vértebras torácicas y dorsales.

       

      Al parecer, el picador no ha acertado con la puya y me la ha
      clavado en una zona que según los entendidos no es la adecuada. Los que saben
      de esto, dicen que la puya debe ser clavada en el morillo, que es una zona
      donde mis músculos están muy duros, pero claro, como yo me muevo mucho, pues no
      aciertan. La puya se sale, el picador la vuelve a clavar, y más dolor, y más
      sufrimiento.

       

      Decido retirarme, no puedo derribar al enemigo. Algunas
      estructuras anatómicas de mis vértebras, lo que llaman apófisis espinosas y
      transversas han sido fracturadas. Algunos huesos de mi columna han sido
      aplastados. Me imagino lo que se vería si me hicieran una radiografía.

       

       Mi médula espinal, que es
      un cordón nervioso que está protegida por estas estructuras óseas, se empieza a
      encontrar presionada, y debido a la hemorragia que me han producido, hay sangre
      que ha invadido el canal medular, que en algunos tramos se empieza a encontrar
      presionado. Me duele mucho, así que mi sangre se está llenando de beta
      endorfinas.

       

      Mis receptores del dolor, que se llaman nociceptores, han
      recibido esta desagradable sensación y mi sistema nervioso periférico le ha
      dicho al que manda, el sistema nervioso central, que descargue beta endorfinas
      para paliarlo. Sigo estresado, tengo pánico, necesito cortisol, así que mi
      cerebro ya debería estar diciéndole a mis glándulas que lo produzcan en
      cantidades industriales. Pero hay algún problema que todavía no sé muy bien
      cual es.

       

      Mi corazón pide sangre para aportar a mis órganos, mis células
      piden glucosa y mi sangre se llena de ella para compensar el gasto energético
      que tengo, mis pulmones inspiran y espiran a una velocidad de vértigo,
      necesitan oxigeno con urgencia. Mis funciones vitales se han vuelto locas con
      tanta alteración. Los señores de los trapos rojos me llaman, me chillan,
      zarandean sus manos, quieren que vuelva a que me hagan más daño, me niego, me
      doy la vuelta, quiero desaparecer.

       

       Sigo nervioso, estoy
      sufriendo y me duele, pese a mis beta endorfinas. Me han dado un momento de
      respiro. Mientras, suena una música que apenas oigo. Están en lo que llaman el
      cambio de tercio. Estoy muy asustado, no sé lo que me espera. Mis amigos que
      fueron devueltos a los corrales me habían contado algo, pero en base a sus
      análisis de sangre creía que exageraban.

       

       Al poco rato veo un nuevo
      señor, que no lleva en sus manos ningún trapo rojo, sino una especie de palos.
      Los tiene levantados a la altura de su cabeza y en su punta brilla algo
      metálico. Hace sol, por eso veo el reflejo. Me llama, se acerca hacia mi
      corriendo, voy a por él, y de repente, siento un fuerte dolor agudo en mi
      columna que me hace pegar un salto. De nuevo siento mis vértebras dañadas, mis
      músculos perforados, mi sangre mana.

       

      Así ocurre tres o cuatro veces más, no recuerdo. La segunda vez
      he intentado empitonar con mis cuernos al de las banderillas, pero las fuerzas
      no me responden. Con el tercero no he tenido ni fuerza para correr, me he
      rendido, ha pasado a mi lado y casi me he quedado quieto. Estoy agotado. Nuevas
      banderillas, más dolor, más y más.

       

       Dicen que cuanto hay un
      estrés se pasa por tres fases: la primera es la que llaman de alarma, la
      segunda la llaman de adaptación o de resistencia y la tercera es la de
      agotamiento. En las dos primeras el organismo descarga catecolaminas y cortisol
      en cantidades importantes. ¿Y que pasa en mi sangre?, ¿que hace mi cuerpo ante
      tanto dolor, ante tanto destrozo? ¿Qué puede hacer mi especial organismo para
      contrarrestar tanto sufrimiento? Recuerdo que antes de salir a la plaza, y en
      los primeros momentos, la ACTH y el cortisol, como consecuencia de mi miedo y
      mi ansiedad circulaban por mi sangre en grandes cantidades.

       

       Si me hubieran sacado
      sangre en este momento, los valores de estas hormonas, según los últimos
      estudios, estarían elevados pero no muy lejanos a los que tenía cuando estaba
      en la dehesa viviendo tranquilamente. Que raro, algo está pasando. ¿Será que ya
      no estoy estresado? ¿Será que ya no sufro? ¿Será que me he adaptado? ¿Influirá
      que me estoy agotando? La respuesta la tienen esos buenos médicos que intentan
      evitar el dolor en sus pacientes antes, durante y después de las operaciones.

       

       Han descubierto que
      cuando el sistema nervioso no está intacto, como estaba el mío cuando me
      subieron al camión y cuando estaba en la plaza antes de la lidia, la transmisión
      nerviosa no funciona adecuadamente. Quiero decir que como me han metido puyazos
      y banderillas se han “cargado” parte de esa transmisión nerviosa que debería
      decirle a mi cerebro que les dijera a mis glándulas que produzcan mas CRP, y
      como consecuencia más ACTH, y como consecuencia más cortisol para aliviar mi
      sufrimiento.

       

       Pero no se puede, no es
      científicamente posible. Mis catecolaminas, que se han ido produciendo en
      grandes cantidades para aliviar mi tensión arterial, mi flujo sanguíneo, mi
      función cardiaca y mí respiración se están agotando, pero aún así tengo
      mecanismos celulares que las siguen produciendo. ¿Recordáis?, alarma,
      adaptación, resistencia, agotamiento.

       

       Y qué pasa con mis beta
      endorfinas. ¿Por qué mi organismo no puede producir cortisol y a estas sí puede
      producirlas? La respuesta de nuevo la tienen los buenos médicos. Resulta que
      cuando el sistema nervioso no está intacto, el organismo tiene otro mecanismo
      para generarlas.

       

       Hay células capaces de
      hacerlo aunque el sistema nervioso esté alterado. Uno de los lugares donde
      estás células, llamadas de la inmunidad las producen es en zonas próximas a las
      lesiones, en especial donde se ha producido una lesión y se está desarrollando
      una inflamación.

       Por eso los análisis
      dirían que mi sangre está cargada de beta endorfinas después de las puyas y las
      banderillas, pero no tiene el cortisol que debería tener si es que estoy
      sufriendo tanto.

      Lo que vendrá después son lances del estúpido juego al que me
      someten los humanos. Tengo que embestir de nuevo el trapo rojo del que más
      euros recibe entre los que me han hecho daño, del matador, del que terminará
      con mi vida. Mi vida a costa de algo que llaman faena.

       

      Efectivamente, me están haciendo una faena, y gorda. Lo cierto
      es que ya me da lo mismo, estoy muy cansado, estoy agotado, estoy en la última
      fase del estrés. Quiero embestir, quiero luchar, pero no puedo. La verdad es
      que durante un rato, a pesar del daño que me han causado, me encuentro un poco
      mejor, ya no hay puyas, ni banderillas, pero después de tres carreras me
      encuentro de nuevo muy mal. He vomitado, echo sangre por mis ollares, mis
      extremidades no me sujetan, me he caído tres o cuatro veces.

       

       Cada vez veo peor, pero,
      aún así saco fuerzas de flaqueza. Por un momento me vuelven a dejar tranquilo.
      He visto al torero cambiar algo que llevaba detrás del trapo por algo que ha
      brillado, que tiene más brillo que las puntas de las banderillas. No sé que es,
      pero tampoco me importa. Vuelve hacia mi, quiere que embista una y otra vez,
      una y otra vez, sin darme descanso. Cada vez mana más sangre de mi cuerpo.

       

       Estoy mugiendo de dolor,
      estoy sufriendo, estoy agotado, no puedo seguir.
      El torero se ha situado frente a mí, me mira, ha sacado algo de detrás del
      trapo rojo. Apunta con el utensilio hacía mí, me enseña el trapo por debajo de
      mi cabeza, la bajo y embisto.

       

       He sentido otro enorme
      dolor, he sentido que algo se ha rasgado en mi interior, me falta el aire, creo
      que mis pulmones se han roto, alguno de mis grandes vasos sanguíneos, ha sido
      seccionado. Mis pulmones se encharcan, me tambaleo, me estoy muriendo. Un gran
      vómito de sangre sale de mi boca y mi nariz. A paso lento, muy lento, me dirijo
      a algún sitio donde apoyarme, mis patas ya no me sujetan, estoy cerca de lo que
      llaman el burladero. ¿Tendrá esto algo que ver con eso que llaman hacer burla?
      Yo creo que sí, durante un rato se han burlado de mí, haciéndome “entrar al
      trapo”, haciéndome cargar contra un caballo que yo creía que me hacía daño,
      haciéndome correr hacia un señor con banderillas en sus manos. La peor burla ha
      sido la última: el matador ha tirado su trapo al suelo, me ha hecho bajar la
      cabeza, embestir y me ha clavado su espada.

       

      Me he tumbado, quiero que me dejen en paz, quiero morir. Pero
      no, “ellos no quieren que sufra”. Lo que en realidad quieren es que nadie vea
      mi agonía. Tiene gracia, llevo agonizando desde hace mucho rato y ahora se
      preocupan de la estética. Con mis ojos vidriosos, empañados por las lágrimas
      veo a un hombre que se acerca, se ha agachado ligeramente y me ha insertado
      algo en el cuello. Siento otro profundo dolor, me ha seccionado la médula, y yo
      convulsiono. Esto se ha terminado. Ya no tendré nunca la oportunidad de
      descargar cortisol, catecolamina o beta endorfinas. ¿Para qué?

       

      Y
      ahora poneros a pensar.
      Gracias humanos
      Dos besos

      • Mari Tere

        Tío, vaya parrafada que me envías, a la mitad me cansé, yo no soy taurina, nunca he ido a los toros, bueno a una charlotada, y otra vez a la corrida de los mozos en un pueblo serrano de aquí llamado Cercedilla, pero ya te digo hasta una vez un amigo me regalaba su abono y no fui. Solamente te hice esa apreciación, podías haber lanzado tu imaginación a volar y haber puesto otra imágenes, por ejemplo capotes de paseo.

        Vale, no te critico, ere muy suspicaz…………… Besitos

        Mari Tere
        El 21 de mayo de 2012 14:50, Disqus escribió:

  • ¡¡¡ EXELENTE TOMAS !!! El paso doble español y las ferias de toros estan inherente y despegarlos es dificil.  Bendito seas amigo.,  cornelio

    • TomasMF

      Gracias amigo Cornelio por tu siempre bienaventurada opinion, saludos cordiales

  • Isolina

    Hola Tomás:  Nunca me gustaron los toros… sin embargo, estando en Madrid fuimos a ver una corrida. Recuerdo que el torero no era muy experto, tropezó y el toro le pasó por encima (por fortuna sin lastimarlo). Fue lo que más disfruté del espectáculo… Bueno, pero volviendo al pps me gusta la música y ese pasodoble está muy bueno. Gracias por compartir. Felicitaciones. Saludos de Isolina y Risto

    • TomasMF

      Hola hermosa, yo el torear lo veo como un maltrato animal, el suspuesto arte que dicen que hace un tio con un trapo en la mano,me gustaria verle a el con un sable clavado en sus hombros a ver que era capaz de hacer.
      Hay otras formas de torear que las practican en Portugal, hacen lo mismo pero no le clavan al animal nada encima y lo devuelven al toril vivo y sin maltratarle, detodas maneras lee aqui un poco mas abajo en la respuesta dada a Mari Tere  mi pensamiento sobre la supuesta fiesta, dos besos guapa

  • Jorge Paredes

    Tomás, un bello recuerdo este pasodoble en la voz de Rocío Jurado y con connotación de fiesta brava que muy bien lo presentas a través de las imágenes. Muy buen trabajo. ¡Felicitaciones! un abrazo. 

    • TomasMF

      Gracias amigo por tus felicitaciones y por tu buen gusto en esto de la musica, saludos cordiales

  • IsabelNaranjo

    Tomás, no hay nada mejor que empezar el día con una buena canción con Rocio Jurado con el pasodoble, ya me alegraste la mañana….Besos

    • TomasMF

      Pues si te he alegrado la mañana, eso me hace feliz, dos besos guapa

  • Teresa

    Hola Tomás, la canción muy buena, los toros no me gustan nada, Las imágenes algunas un poco borrosas, cuando las busquen que sean grandes, y no pequeñas, y agrandarlas, Bueno felicidades de vez en   cuando hay que decir alguna verdad, pero sigues siendo el rey, Besos…Teresa

    • TomasMF

      Como voy a seguir siendo el rey si me has destronao? Llevas razon en lo de las imagenes pero no las habia mejores, el caso es que asi salio´dos besos guapisima

  • janetkjaer

    http://www.tomas.com  qué buena página hiciste ..Felicitaciones !!! Rocio Jurado siempre recordamos su gran voz y sus canciones ..ya pronto tenemos que buscarte en tu página que tienes en la web, http://www.tomas.com que buenaaaaaaaa ..felicidades … Besos

    • TomasMF

      Hola hermosa, ya veo que has dado con mi pagina web, no lo digas muy alto porque mis fans me acribillarian a preguntas, ya sabes la maldita popularidad, gracias por tu opinion siempre bien recibida, dos besos guapisima

  • darling

    bella canción te felicito por tu gusto,,siempre me gusta la música que elijes mejor dicho casi siempre ,,te mando fuerte abrazo

    • TomasMF

      Gracias hermosa por compartir ese gusto por la musica conmigo, aun que ya seria raro que coincidamos en toda, pero bueno me consuela con que te guste esta, dos besos guapa

  • OlgaRo

    ¿Con qué tienes una página web? Me lo he chivado unn pajarito de ahí abajo. Ya me meteré a ver cómo es. Te felicito por la presentación, muy bonita.
    Besos enormes
    Olga Rosaro

    • TomasMF

      Olga hermosa no hagas caso que es una broma que le gasté a Janet, ¿O ella a mi?  No se, el caso que no es real, cuando asi sea ya os lo comunicaria, osea que ese pajarito te ha mentido como un bellaco, gracias por tu felicitacion, dos besos guapa

  • Muy bueno  el paso doble , a mi tampoco me gustan los toros  , pero respecto a todo el mundo eso lo dije ya muchas veces .. puedo  no estar de acuerdo  en muchas cosas , pero antes todo  respetar  a todos  con su creencias y con sus gustos …Un abrazo y que tengas una buena semana , yo la empeze fatal fatal …

    • TomasMF

      Eso ante todo respeto, pero no lo comparto para nada, y mi gusto no es precisamente las corridas de toros, pero para ajustarte a la letra han de aparecer esas imagenes, y ahora tu opinion sobre el pps, el pasdoble de esta persona es genial, lo tenia en mente de hace tiempo, pero me coartaba lo de los toros.
      ¿Pues que te pasó para empezar fatal? <Dos besos guapa

  • Para gustos colores . El pasodoble genial y la Jurado una gran voz
    Comparto la opinión de Olga no es preciso que no te guste algo para entender que a otros sí puede gustar 

    • TomasMF

      Gracias por tu opinion Jose Antonio, a mi no me gustan los toros y mucho menos el maltrato que se les da, y no llego a entender que a otras personas les guste ese maltrato, ¿Que lo que a mi no me gusta, le pueda llegar a gustar a otros? Hasta ahi ya llego, y se positivamente que si les puede llegar a gustar pero el maltrato y la barabrie no me entra en la cabeza, lo siento yo soy asi, saludos cordiales

  • Tomás has elegido un bello pasodoble para engalanar la página y la voz de la Jurado en el recuerdo por siempre. Felicitaciones y un beso (amo la música española) Marta

    • TomasMF

      Hola hermosa, ¿Y no amas a los españoles? Porque ya por el mismo precio……Gracias guapa por tu opinion, y la verdad sea dicha que no tienes mal gusto, que va, ni mucho menos, dos besos

  • BeatrizLucrecia49

    Tomás, muchas gracias por el recuerdo de esta gran artista, que en vida fuera ROCÍO JURADO.
    Bellísimo pasodoble.
    CARIÑOS. BEATRIZ.

    • TomasMF

      Gracias guapisima por tu opinion, fue un placer hacer este pps para vuestro agrado, dos besos guapa

  • jardindelalma

    ¡Olé! ¡Bravo, don Tomás! Y además con la “grande” de España, nuestra Rocío Jurado.  Un espléndido Garvey y un saludiño de Aurora y Ángel.

    • TomasMF

      gracias por vuestra opinion siempre tan valida para mi, y ya sabesis, un vinillo de rioja alavesa y saludos cordiales

  • josefina6

    Lamento decirtelo Tomas, pero has pegado un gran fallo, te has dejado la foto del más importante, Otega Cano   esposo de Rocio Jurado, e todas formas te pongo un sobresalinete en tu presentación por su contenido y musica.
    dos besos                                   

    • TomasMF

      Josefinaaaa, pero que peliaguada eres con un pobre hombre como yo, tambien podia haber metido a la  Rociito, y a su ex guardia civil Antonio  David, y ya puestos a la chacha de la casa, joder tia !!Que todos no pueden entrar!! ademas, el tio no esta metido en juicios? Pos dejale hasta que la justicia opine, y entonces ya hablaremos de lo que vale un peine, si es que soisssss, dos besos guapa 

  • Hola Tomas un bonito pps, ahunque el tema de los toros es un poco complicado pero el pasodoble es, ole, ole y ole.
    Saludos

    • TomasMF

      Gracias Mariana guapisima, lo de los toros es para gustos, a mi no me gustan por el maltrato animal, y por las salvajadas que hacen con ellos venga a clavarles banderillas rejones y espadas, y en cuanto al pasodoble? Pues si, esta muy bien gracias, dos besos hermosa

  • Mariona13

    Bonita canción y como no con esa potente voz de
    Rocio jurado,  buena presentación.   un abrazo   Mariona

    • TomasMF

      Gracias guapisima por tu opinion y por ese buen gusto que tienes con esta clase de canciones, dos besos guapa